Cocina con tarima, una tendencia en auge

La madera aporta una sensación de calidez que siempre eleva los ambientes. Dentro de este género, las tarimas flotantes son muy famosas porque permiten dar ese confort sin mucho esfuerzo, y en especial, las cocinas con tarimas son tendencia hoy en día por esa misma razón. Con resistencia y un mantenimiento económico, son una solución barata y de diseño. Por ello, queremos presentarte todos los secretos de esta propuesta de interiorismo que combina funcionalidad con estética. Si quieres saber todos los detalles sigue leyendo este artículo.

¿Estuviste buscando inspiración para tu cocina en Internet y has encontrado muchas imágenes con superficies de madera? ¿Crees que no es posible obtener dicho estilo en tu casa y que es excluyente para obras de gran presupuesto? No te preocupes porque te explicaremos esto, ya que es más sencillo de lo que piensas.

Por qué renovar el suelo de la cocina

Ya sea que te encuentres en medio de una renovación en tu cocina o que necesites instalar pavimentos interiores en una obra nueva, planificar el suelo no es un trabajo fácil. Esta decisión suele ser un tanto compleja: si bien el factor estético siempre tiene gran importancia, la calidad de la superficie también tiene relevancia a la hora de definir los materiales que se usarán.

Quizás no lo sepas, pero la instalación de la tarima flotante es una solución sencilla, económica y que requiere de un mantenimiento razonable. 

Muchos de vosotros teméis por las salpicaduras de agua y la humedad a la hora de pensar en cocinas con tarimas.

Suele ocurrir que el miedo a que se produzcan manchas en el suelo de difícil limpieza o que se desgasten las zonas de alto tránsito inclina la balanza por poner gres en la cocina. Pero la tendencia actualmente da un giro a esta tradición y se centra en que el sueño de esta estancia dialogue con los del resto de la casa y su estética.

Para estos casos, una tarima sintética tratada es perfectamente capaz de sobrevivir a la utilización constante de la cocina a la vez que mantiene un ambiente cálido y sofisticado. 

Tipos de suelos y tarimas

Cuando llega el momento de escoger el suelo que instalarás en la cocina, lo mejor es saber cuáles son las alternativas disponibles y, dentro de estas, seleccionar la que mejor se adapte a tus necesidades: 

Suelos laminados

Estos se fabrican con productos sintéticos que son derivados de la madera. Por lo tanto, consiguen acabados muy similares al material original. Su instalación es muy sencilla y se adaptan a todos los estilos, puesto que su capa exterior puede tener cualquier diseño, no solamente madera.

Parquet flotante

Cuando el parquet no va clavado al suelo o fijado mediante adhesivos, se denomina flotante. Su capa exterior está hecha con madera, no con sintéticos, y cuentan también con una capa de madera maciza como la base.

Tarimas de madera maciza

El parquet fabricado con madera maciza, tiene todas las cualidades de la materia prima y se puede usar flotante o fijado al suelo.

Tarimas tecnológicas

Están hechas con productos que se derivan de la madera combinada con resinas, son excepcionalmente resistentes, tanto que se usan mayoritariamente en exteriores.

Suelos vinílicos flotantes

Se encuentran disponibles en muchísimos diseños y texturas, son muy comunes los que imitan a la madera. Son muy resistentes a la humedad y su instalación es similar a los laminados.

¿Por qué escoger tarimas sintéticas?

Las tarimas sintéticas son muy resistentes no solamente al tránsito, sino también a la humedad y a los roces, lo que las hacen muy útiles para aplicar tanto en cocinas como en baños. Su tratamiento hidrófugo permite usarlas en las habitaciones de la casa donde estás en contacto continuo con el agua sin temer que se deteriore o estropee. La gran ventaja del diseño de las tarimas tratadas es que permiten continuar la estética en el suelo de todas las estancias de la casa, y, es por ello que hoy en día están tan de moda.

Actualmente, la cohesión es una de las claves del interiorismo. Pero, ¿de qué se trata esto? Se trata de aprovechar las posibilidades técnicas que brindan los materiales tratados para producir ese efecto de unidad que tanto aporta a nivel estético en una casa y que asegura que ningún ambiente quede relegado.

Ahora bien, pero, ¿cómo se puede determinar la calidad de la tarima?

¿Cómo determinar la calidad de la tarima?

Los suelos laminados determinan su calidad en función de una serie de escalas. Dentro de ellas, es muy común la clasificación AC, que va de AC-1 a AC-6, donde el mayor número significa la mayor resistencia. Otra manera de clasificar el suelo laminado es tomando en cuenta la clase, considerando criterios como la resistencia y asignando usos como doméstico, industrial o comercial. En términos generales, podemos decir que a mayor espesor mayor clase tendrán. Otro aspecto a considerar es el tipo de anclaje, que asegure un buen agarre y así evite el paso de la humedad.

En las maderas, se debe tener en cuenta sus características en cuestión. Cada tipo de madera tendrá diferentes rasgos: el roble es más resistente, pero el nogal tiene mejor tolerancia a la humedad, por lo que es más escogido para las cocinas. En la madera natural también la estética buscada será clave y se deberá consultar siempre al fabricante para estar seguros de que se está utilizando el material como lo sugieren.

Ya sabes que tener una cocina con un suelo de madera es posible y formar parte de esta tendencia no supondrá tener problemas o tener que gastar mucho dinero en mantenimiento. Como tampoco será necesario hacer un quiebre con la estética del resto de la vivienda ni gastar un dineral para poder conseguir la cocina que siempre soñaste.

Tanto si buscas más información sobre cocinas con tarimas como si tienes que escoger para tu obra nueva un pavimento para el interior de tu casa, no dudes en preguntarnos.

En OTTO Rehabilitaciones estamos a tu disposición para asesorarte en esta y en todas tus ideas, te orientaremos sobre todo tipo de materiales y reformas. ¿A qué esperas para consultarnos?

Salón de una vivienda iluminado con luz natural

Guía para iluminar tu casa sin que se dispare la factura de la luz

Del salón, a la cocina, pasando por el dormitorio y el baño. Te damos los mejores consejos para que ilumines tu casa de manera responsable y sin gastar de más. Sigue estas recomendaciones y consigue espacios cálidos y acogedores sin que tu factura de la luz se dispare.

¿Cómo iluminar el salón?

Antes de explicarte cómo poner las luces en el salón, debes saber ciertos términos que te ayudarán a escoger tus bombillas:

  • Vatio (W): mide la potencia eléctrica de la lámpara o la bombilla.
  • Lumen (lm): mide el flujo luminoso que emite un punto de luz. A más lúmenes, más «brillante» será la luz emitida.
  • Lux (lx): mide la cantidad de luz que proyecta un punto en una superficie.

Para iluminar correctamente el salón, hay que distinguir entre tres tipos de luz: general, ambiental y puntual. Sus diferencias y cómo debes llevar cada una a tu salón son estas:

  • Luz general: lo habitual es situarla en el techo. Se distribuirá mejor. Puedes colocarla con lámparas cenitales, focos o tiras de LED perimetrales. Respecto a la temperatura de la luz, ha de ser cálida o neutra. Entre 700 y 800 lúmenes.
  • Luz ambiental: se sitúa en zonas en penumbra: rincones, aparadores, mesitas auxiliares, etc,. Llévala mediante apliques, lámparas de pie y de sobremesa y tiras LED. Su temperatura debe ser luz cálida y de 400 lm por cada punto de luz.
  • Luz puntual: es la que se coloca donde hace falta más intensidad: para leer, estudiar…Llévala a tu salón mediante lámparas de pie o de mesa, flexos y apliques telescópicos. Lo ideal es que la temperatura de la luz sea neutra y con un mínimo de 700 lm por lámpara.

No obstante, para obtener la iluminación perfecta, intenta que haya un punto de luz cada 1-1,2 metros cuadrados.

Ilumina según el color de las paredes

La pintura de las paredes y techos influye decisivamente en el efecto de la luz. Debes tenerlo en cuenta al escoger tus luces. Si los colores son claros y neutros necesitarás menos cantidad de luz. Bastaría con una luz general y dos o tres puntuales para crear ambiente. Escogela cálida, de 2.700-3.000 K. En cambio, si tienes tonos intensos, para que no se alteren, lo mejor es la luz neutra.

¿Cuántos puntos de luz son necesarios en el salón?

Divide el espacio en ambientes y céntrate en cada uno. Incluye también una iluminación general para cuando necesites tener luz en toda la estancia.

  • Una tira de LED rodeando el techo creará un efecto acogedor. Si la pones tras una moldura, la luz se reflejará en el techo y será más difusa y envolvente.
  • La zona de estar necesita una lámpara central o dos apliques de luz natural puntual, de 600 lúmenes en total. Añade una luz de apoyo cálida en la mesita, junto al sofá, de 400 lm.
  • Las lámparas de rafia filtran la luz creando efectos cálidos y decorativos. 
  • Si solo hay una lámpara de techo, coloca una bombilla con ángulo de apertura 180º. La luz se difundirá sin crear sombras. 

¿Cómo iluminar sin reflejos la zona de la televisión?

  • En el mueble: pon focos cenitales orientables, dirigidos hacia abajo.
  • En la pared: los apliques de cristal blanco combinan con todo y aportan una luz limpia.
  • Evita reflejos: pega una tira LED por detrás de la pantalla, ¡y olvídate de ellos!

¿Qué focos colocar, de qué potencia y dónde?

  • En la zona de trabajo: aquí debe haber por lo menos 750 luxes. Divídelos en dos puntos: una luz ambiental y un foco que puedas dirigir hacía la mesa. Elige luces neutras de entre 400 y 500 lúmenes.
  • En la zona de lectura: basta con una buena lámpara de mesa o de pie, de 700 lm mínimo y luz neutra.
  • En la librería: puedes colocar focos direccionales en la parte superior o pegar tiras LED bajo las baldas. Si escoges esta alternativa, búscalas de 200 lm como máximo.

Errores que debes evitar al iluminar tu casa

  • Usar solo luz cálida: esto puede hacer que tu casa se vea tristona. Si no estás seguro, utiliza bombillas que permitan escoger el color de la luz.
  • Invertir poco en bombillas LED. Las más baratas duran menos, no dan la luz que prometen y gastan más.
  • No cambiar las bombillas de bajo consumo y halógenas. Su luz es pobre y consumen mucho.

Escoge la lámpara del comedor según la forma de la mesa

En el comedor, coloca una lámpara sobre la mesa. Escoge luz cálida y 700 lm de intensidad. Pon una lamparita sobre el aparador o una lámpara de pie en el rincón. 

  • Mesa ovalada o rectangular: las mejores son las lámparas alargadas con varias bombillas. Los puntos de luz deben tener una apertura de 60º.
  • Mesa redonda: escoge una lámpara de techo redonda y amplia y una bombilla con un ángulo de apertura de 180º. Si le pones una bombilla opaca tipo globo la luz será más uniforme.

En la habitación: las luces justas

La luz ideal para descansar está entre 100 y 150 luxes. Escoge un tono entre cálido y neutro.

  • ¿Cuántas lámparas pongo? Si el espacio es pequeño, prescinde de la lámpara del techo. Coloca apliques en las mesitas y dos o tres luces de apoyo. Los apliques direccionales se pueden enfocar al techo y utilizarlos como iluminación ambiental.
  • La luz, según la ocasión. Para leer, aumenta la luz general a por lo menos 400 luxes. Si utilizas bombillas «inteligentes», podrás escoger la luz adecuada para cada momento.
  • Usa dimmers para regular la intensidad de la luz.
  • Instala conmutadores a ambos lados de la cama para encender y apagar la luz general sin levantarte.

Crea dos ambientes en el cabecero

  • Con tiras LED: fíjalas en la parte superior: conseguirás luz ambiental y relajante. Las hay con batería recargable y temporizador.
  • Con apliques: aportan luz frontal, perfecta para leer o consultar el móvil. Este tipo de cabeceros permiten ocultar el cableado por detrás.

Ilumina tu armario, ¡casi sin gastar!

  • Luces con sensor: se encienden solo cuando detectan movimiento.
  • Tiras LED para cajones: son perfectas para encontrarlo todo a la primera. Llevan cinta adhesiva y tornillos para una fijación fácil y se encienden al abrir el cajón.
  • Tiras con mando regulador: estas tiras LED permiten regular su intensidad con un mando. Cuando abras el armario, no despertarás a nadie con la luz.

Dos alternativas clásicas para iluminar el armario

  • Focos empotrados: se colocan en orificios practicados en la repisa superior del armario.
  • Apliques: son muy decorativos y estilosos, e iluminan una zona más amplia que los focos.

¿Cómo evitar las sombras en el tocador?

  • Encima del espejo, sitúa un aplique con un ángulo de apertura de 60º y luz neutra o fría. Los espejos tipo camerino evitan reflejos y sombras.
  • En la mesa, basta con una lámpara pequeña de luz fría, para ver bien los colores y los accesorios. Esta luz no altera los colores ni las formas: es la más «real» de todas.

Crea zonas de luz en la cocina

Esta estancia necesita luz uniforme, clara e intensa. Se aconsejan unos 700 luxes en general, aunque cada zona tiene sus necesidades.

  • La luz general debe proceder del techo. Escoge focos o lámparas con ángulos de apertura amplios, de 70º mínimo. Debe ser neutra y si puedes regular su intensidad, perfecto.
  • Usa iluminación puntual para las diferentes zonas. Para dar luz a la encimera, fija luminarias de LED debajo de los armarios. La luz fría es la más aconsejable: evita accidentes y se ven mejor los alimentos.
  • A cada zona, su luz. Sobre la placa y la encimera necesitarás lámparas de 700 lúmenes como mínimo. Encima del fregadero puedes poner un foco de 600 lúmenes. La altura mínima aconsejada es de 50 cm.
  • Si tienes una mesa, ilumínala con una lámpara de techo solo para ella: crearás otro ambiente diferente. Para hacerlo más acogedor, utiliza una luz cálida.

¿Cómo debe ser la iluminación del área de trabajo?

  • Evita los focos cerrados. Bajo los armarios y las estanterías, las tiras LED y las regletas dan una luz más uniforme que los focos.
  • Escoge luces orientables. Te permitirán dirigir la luz.

¿Cómo ver bien en el interior de los armarios de la cocina?

  • Luz sin conexión. Si estableces dispositivos a pilas o con un cargador USB, no tendrás que pasar cables.
  • En las vitrinas, los focos ayudarán a crear luz ambiental. Eligelos de luz cálida.
  • Con sensor. Se encienden sin tocarlas.

Iluminación en el baño

La luz general no debe pasar de los 100-150 luxes salvo en la zona del espejo que debe ser de unos 500 luxes.

  • Los focos «downlight» son la mejor alternativa para la iluminación general.
  • En la zona del lavabo, un aplique a cada lado del espejo evitará sombras. La luz fría es la mejor para maquillarse o afeitarse.

Evita estos errores en la iluminación del baño

  • Poner una sola luz sobre el espejo: la luz cenital y puntual oscurece el rostro. Es mejor poner luces a ambos lados o alrededor, tipo camerino.
  • Escoger bombillas de luz cálida: no aportan buena visibilidad. Lo mejor es poner luces que permitan cambiar el color: neutra, blanca y fría.
  • No mirar el índice de protección (IP): puedes ocasionar un cortocircuito.