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Los 5 motivos que necesitas para decantarte por una ducha de obra

¿Estás haciendo una reforma en tu casa y dudas sobre si elegir una ducha de obra o un plato de los de toda la vida? ¡Sal de dudas de una vez por todas!

Ducha de obra: motivos para elegir una

Al hacer una reforma en casa, podemos optar por una ducha de obra que se ajusta como un guante a las necesidades del espacio o bien por un plato de ducha. Sin embargo, la ducha de obra es ideal porque permite optimizar bien el espacio y queda como un guante. Además, el diseño es mucho más atractivo.

Si elegimos un plato, todo es más limitado, pero con la ducha de obra podemos hacerlo completamente a medida y evitando humedades u otros problemas, por eso es recomendable que lo hagan profesionales del sector. Así que ahora que te ha quedado más claro qué es una ducha de obra, veamos por qué elegir una:

Es más fácil de limpiar

Una de las principales ventajas de las duchas de obra, es que resultan más fáciles de limpiar. Esto se debe a que la superficie es totalmente continua, la grifería está empotrada, los desagües en el suelo y la limpieza es mucho más fácil. Pero también es interesante por la movilidad, porque es liso y sin escalones, lo que hace que la limpieza en general sea mucho más sencilla que con los platos de ducha.

Instalación a medida

La instalación siempre es perfecta y a medida, en base a las dimensiones y necesidades del espacio. Se hace impermeable para evitar problemas de humedad y se coloca un sumidero central para que desagüe bien el agua. Si se busca que quede a medida, es la mejor opción, porque ayuda a optimizar el espacio.

Cómoda y accesible para personas de movilidad reducida

Pensando en los problemas de movilidad que podemos tener a causa de un accidente o con la edad, es un tipo de ducha que también resulta cómoda, por lo que es una excelente inversión para el día de mañana, porque ya nos queda hecha para siempre. Es ideal para las personas mayores.

Nunca aburre

Otra de las ventajas de elegir una ducha de obra, es que a pesar de que sale más cara que los platos, no aburre. Es decir, puede que te canses del plato de ducha porque te da trabajo o porque ya no se lleva. Sin embargo, en el caso de las duchas de obra, han venido para quedarse y no hay razones para volver al plato.

A ras de suelo o no

Otra de las ventajas de elegirlas, es que puedes hacerla completamente a ras de suelo o bien darle una pequeña subida para separar la ducha de las demás partes del baño y asegurarte de que nunca va a ir el agua por fuera. Dependiendo de tus necesidades puedes elegir una cosa o la otra, algo que no puedes hacer con el plato.

La ducha de obra es, por tanto, una excelente inversión. Además, puede revalorizar tu vivienda, dado que es algo que cada vez buscan más inquilinos y propietarios. ¡No dudes en apostar por ello en tu reforma!

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