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Por qué invertir en una buenas ventanas durante una reforma integral

A la hora de hacer una reforma integral, es normal que se quiera economizar en muchas partes. La calidad de los materiales es fundamental, pero el precio igual. Sin embargo, algo que hay que tener claro es que hay partes de la casa que, aunque te ahorres bastante dinero, no tendrán la calidad que deberían. Este es el caso de las ventanas.

Recortar presupuesto de las ventanas no es una buena idea. Al contrario sería invertir en ellas en el momento, ya que a la larga, será la mejor decisión. Pero, ¿por qué invertir en ellas? ¿Qué traen consigo? Te lo explicamos:

 AHORRO ENERGÉTICO

Con la instalación de buenas ventanas, el ahorro energético está asegurado. Así, dejas de poner calefacción en invierno o aire acondicionado en verano.

La gente se ve obligada a poner siempre una cosa u otra dependiendo de la estación en la que nos encontramos solo por no haber invertido antes en ventanas. La pérdida del calor o del frío se hace a través de los marcos que no retienen bien el clima.

Tanto es la necesidad de instalarlas adecuadamente y de buena calidad que se puede hasta reducir un 60-70% la pérdida de la energía. Es decir, la calefacción supone casi un 50% del consumo energético en las casas. En Madrid te puedes ahorrar unos 6.000 euros en electricidad o 3.000 en gas natural al año.

Pero, ¿cómo puedo hacer yo el cálculo de lo que ahorro en mi casa? Muy fácil, solo se debe aplicar la fórmula:

Ahorro al año en KWH = 24 x (W antigua – W nueva) x A x HDD/1000

  • La W es el aislamiento de las ventanas que ya tenías y de las nuevas. Tendrás más ahorro si la diferencia es mayor.
  • HDD: es el clima presente en la zona que vivimos.
  • A: es la superficie que presentan las ventanas. A mayor tamaño, mayor será la pérdida energética.

¿QUÉ TENGO QUE TENER EN CUENTA?

Hay que tener en cuenta múltiples factores como el marco, la forma de la ventana, el cristal y la forma de abrirse.

  • Los marcos: la madera es la opción más antigua y, a día de hoy, sigue siendo una de las mejores. Sin embargo, requiere un mantenimiento constante debido a las humedades, que es más propensa al fuego y que hay que barnizarla cada cierto tiempo. Otro marco que se puso de moda a mediados de los 60 fueron los de aluminio. Esta es otra buena opción ya que aísla bastante bien la temperatura. El material más moderno, sin embargo, es el PVC. Reciclable y muy hermético aunque algo caro en comparación con el resto.
  • Forma de abrirse: la manera en la que se abre una ventana es una opción también difícil de escoger. Además de ir con la estética de la casa, hay que ver que sea funcional y práctica para que dure muchos años.
  • En cuanto al cristal, es recomendable que tenga doble acristalamiento y, en algunos casos, hasta tres. Esto determinará mayor o menor aislamiento de la temperatura.

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